Hablemos de fútbol

¿Practicas un deporte o vives para el deporte?

Escrito por Liam Flint de Cross The Line http://www.xtheline.co.uk

En el corazón de cada deportista hay amor por su arte, los que practican el deporte son naturalmente competitivos, determinados y aman ganar. Para aquellos que tienen el talento suficiente para convertirse en atletas profesionales, su deporte se convierte en su distintivo, aquello por lo cual son conocidos, a lo cual son asociados, y por los cual son juzgados.

¿En qué deporte sobresales?

Puede ser muy fácil dejar que nuestro desempeño, tanto negativo como positivo, nos enrede. Esa oportunidad de gol que fallamos, o ese balón que se nos cayó, o ese pase que dimos mal. El deporte es una maravillosa expresión de habilidad y crea un tipo de drama que muy pocas cosas en el mundo pueden crear. Pero, en su peor lado, puede llegar a convertirse en  nuestra identidad – eso no me pasa a mí, dirás – sin embargo, si alguna vez te has presentado por lo que haces y no por quién eres, entonces esto podría ser relevante para ti.

¿Con qué facilidad puedes separarte de tu deporte?

Tuve el placer de entrevistar a Pierre Spies la semana pasada, coronado 53 veces por los Springboks (Equipo Nacional de Rubgy de Sudáfrica). Un hombre monumental y jugador profesional de Rugby de talla mundial. Le pregunté, como profesional en lo máximo de sus capacidades, si le resultaba difícil no dejarse consumirse por el Rugby – es difícil no dejarse absorber por “Pierre, la estrella de Rugby” cuando estás alrededor de él – Me respondió con esto:

“Ahí es donde he sido muy afortunado e intencional, tú tienes que asegurarte de que no se convierta en tu identidad, a pesar de que la gente te identifica como tal. Incluso cuando eres un jugador joven, debes empiezar a pensar que pasará cuando termines”.

Spies acaba de retirarse y está feliz de colgar las botas. Es sólo cuando dejas de jugar tu deporte que te puedes dar cuenta de cuan envuelto en él estabas. ¿Quién eres sin tu número de camiseta?, ¿Qué se supone que debes hacer ahora? Como con todas las cosas terrenales, los tiempos cambian y debemos seguir adelante.

Si colocamos nuestra identidad en la piscina o en el campo de fútbol, ​​entonces estaremos amargamente decepcionados cuando, por fin, dejemos la arena. El deporte está ahí para ser amado y para que nos esforcemos, pero no para convertirse en nuestro Dios.

¿Qué harías sin tu deporte?

La Biblia nos aconseja dónde debemos colocar nuestro sentido de pertenencia e identidad, si queremos sentir plenitud:

‘Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación’ 2 Corintios 5:17

¿Por qué mejor no colocamos nuestra identidad en algo eterno y simplemente amamos el deporte por lo que es?


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